Escritora Tere Dávila

Ángel M. Rivera / Especial para ÍNDICE

En constante viaje entre la literatura y la publicidad

La escritora Tere Dávila nos cuenta cómo se las ha arreglado para transitar brillantemente de un campo a otro

23 de marzo de 2017 08:45 am

Por: Zorian Chacón O'Farrill | [email protected]

Hay quien puede pensar que la literatura y la publicidad son mundos apartes, pero Tere Dávila ha habitado ambas esferas durante años sin necesidad de renunciar a ninguna de las dos. Dávila ha sido galardonada con premios publicitarios y recientemente ganó en dos categorías de los Premios Nacionales de Literatura otorgados cada año por el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP).

Dávila es directora creativa y socia de la agencia Lopito, Ileana & Howie, una compañía netamente puertorriqueña, con 45 años de experiencia, donde todas las posiciones directivas están ocupadas por mujeres.

Su novela “Nenísimas”, galardonada por el ICP, narra la historia de dos mujeres de mediana edad en la ciudad de Nueva York.

“Trabaja la década de los 80. Yo le llamo la década que rehúsa morir, porque es la década donde se sembraron muchas semillas de lo que está pasando ahora. Nueva York, Wall Street ha tenido repercusiones en todo. Entonces, en la vida de estas mujeres también. Trata de el no querer crecer. El aferrarse a un tipo de infancia hedonística. Por eso se llama ‘Nenísimas’”, explica Dávila.

Según la escritora, lo anterior fue un punto a favor para la pieza porque, a pesar de que los personajes viven en una época que pasó hace más de 30 años, sigue siendo vigente.

“Aquí están las instrucciones” también ganó el certamen de cuento de este año y recoge 13 relatos que están escritos, como adelanta su nombre, en forma de manual. Entre los títulos que contiene está “Manual del padre muerto para hijas desorientadas” y “Cómo colgar un cuadro en el Viejo San Juan”.

ÍNDICE: Parecen dos profesiones muy diferentes… ¿Cómo la escritora sobrevive dentro de la publicidad?

Tere Dávila: Definitivamente son diferentes. Para los cuentos, no tanto. Para la novela, definitivamente. La novela se me hizo bien difícil, ampliar al formato largo, porque mi entrenamiento es para escribir corto. También una de las cosas que dijo el jurado es que, en la novela y en los cuentos, no hay mucho adjetivo y corre rápido la narración. Eso viene de la publicidad. Lo que yo creo que pone a los textos lentos es la sobreadjetivación, porque se puede describir un lugar sin tanto adjetivo. También la falta de verbos, que en vez de verbos se ponen cláusulas de cómo la gente se siente o cosas abstractas. Las abstracciones ponen a los textos lentos.

I: ¿En qué momento un escritor o escritora debe editarse? ¿Qué cosas debe tomar en consideración?

TD: Uno siempre se enamora, igual que en publicidad, de la idea. Hay que dejarla descansar un par de días y cuando ya no está tan fresca, volverlo a leer porque así lo ves con un poco de distancia. Uno se da cuenta cuando de verdad estaba bien bueno o cuando está regular. Con publicidad es lo mismo, lo primero que uno saca es genial, pero a veces se cree que es genial y tiene que volver sobre eso.

I: ¿Cuándo sabe que un trabajo está listo para ser publicado?

TD: Estuve trabajando la novela entre ocho y 10 años. Se la llevé a un editor y me dijo que estaba lista para publicar. Pero me sentí insegura y dije que no. Desde ese momento hasta la publicación, la novela cambió mucho. La novela ha tenido seis lectores y también editores, entre ellos Mayra Santos Febres y mucha gente bien buena. Ellos mismos, los mismos lectores y editores te dicen ‘ay, esto tienes que trabajarlo’. A mí ya al final me decían ‘está lista, no la sobes más’. Con los cuentos tengo más experiencia, tengo mejor idea de cuando están listos.

Ampliar

Dávila ha recibido múltiples premios tanto por su trabajo literario como publicitario.

Ángel M. Rivera / Especial para ÍNDICE

I: ¿Cómo ha ayudado la publicidad a escribir textos literarios?

TD: Empecé mi carrera publicitaria escribiendo mucho para radio y ahí, uno escribe mucho diálogo. Escribir mucho radio me dio habilidad con el diálogo, que no sean largos, ese toma y dame. También en publicidad, uno aprende que no necesariamente la primera idea que a uno le sale es la mejor. Lo primero que uno saca es lo obvio y cuando uno tiene ideas bien extrañas, no necesariamente lógicas, a veces esas son las mejores porque son saltos. En esos saltos de lógicas, si uno puede manejarlos y hacer que tenga sentido, pues es mejor.

I: ¿Algún consejo para las personas que quieren escribir?

TD: Leer mucho. Con Netflix ¿Quién quiere leer? Es fuerte. Vivimos acelerados. El cine te lo digiere y hay tanta oferta. Entonces, los celulares y las imágenes que están todo el tiempo. Nosotros escribimos un montón, más que nunca, porque texteas, escribes en Facebook, pero eso no es contar. Escribir es poner un pensamiento tras otro.

Dávila comenzó a escribir desde muy joven y aunque no podría escoger entre sus profesiones, confiesa que su primera pasión fue la escritura. Su publicación “El fondillo maravilloso y otros efectos especiales” motivó el cortometraje, del mismo nombre, que se encuentra nominado para mejor corto y mejor actor (Luis Gonzaga) en los New Filmmakers Awards en Los Ángeles.

Presiona aquí para visitar nuestra portada.

Cargando...

Continuar

Publicidad

x