Vibrador, Consolador, Sexo

Estos juguetes sexuales son propensos a acumular bacterias y hasta virus. / Shutterstock

¿Vibradores? Sí, pero bien limpios

La columna Sexo con Esther toca el tema de la higiene de estos juguetes

13 de marzo de 2016 05:55 pm

Por: Esther Balac / GDA | El Tiempo

Los consoladores (vibradores) y demás juguetes sexuales, no me digan que no, ya hacen parte del paisaje del cuarto.

Poco a poco hasta los mojigatos han aceptado que estos pueden, en algún momento, ser un adminículo interesante, como mínimo, y hasta indispensable a la hora del aquello.  

La industria, por supuesto, se ha ocupado de desarrollar una amplia oferta de juguetes, que van desde los más simples e inertes hasta los que parecen cobrar vida con solo oprimir un botón.

SI TE INTERESA: ¿Te depilas allá abajo?

Naturalmente, han dado rienda suelta a su creatividad en términos de diseños, formas, tamaños y, por supuesto, uso de materiales. Y aunque todos traen didácticos manuales de instrucciones, la mayoría son laxos en materia de limpieza exhaustiva.

Aunque a muchos les cause gracia, la verdad es que de chistoso no tiene nada. Un reciente estudio publicado por el "British Medical Journal" (una revista científica importantísima) demostró que el virus del papiloma humano (VPH) puede permanecer varios días vivito y coleando en la superficie de los consoladores, si no se lavan bien después de cumplir con su función natural: consolar.

SI TE INTERESA: Los 7 pecados masculinos del sexo

De acuerdo con los investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Indiana (Estados Unidos), la transmisión del VPH a través de estos juguetes es factible y ha sido respaldada por pruebas que han detectado este virus en vibradores después de haber sido sometidos a las limpiezas recomendadas, hasta 24 horas después.

Los acuciosos científicos también establecieron que la forma y el material sí que juegan un papel importante en este mecanismo de transmisión, fundados en una lógica elemental: entre más poroso el material y mayores relieves en su superficie, pues más alta la probabilidad de que el odioso virus, causante del cáncer de cuello uterino, se quede por ahí enredado.

Como si eso fuera poco, también encontraron que el VPH es estable en temperaturas ambiente sobre esas superficies, y que incluso es capaz de sobrevivir a algunas soluciones comunes de limpieza casera.

SI TE INTERESA: 8 mitos sexuales que tienen que desaparecer

Llamaron la atención sobre el hecho de que el riesgo es directamente proporcional al tiempo que dedican para higienizar el adminículo. Puede sonar obvio, pero no lo es, porque muchos usuarios han caído en la mala práctica de dejar el lavado para después –tarea que suele olvidarse– o lo que es peor: pasarle un trapito y ya, antes de guardarlo en su caja.

La verdad es que muchos no le ponen demasiado cuidado al asunto, porque viven convencidos de que, al ser un objeto de uso personal, no representa riesgo.

SI TE INTERESA: 10 curiosidades sexuales de las mujeres

Y si bien el riesgo se aumenta cuando el juguete se comparte, la verdad es que el uso exclusivo también tiene sus peligros, si el tal usuario –dice J. Amaya, un verdadero experto en VPH– se lleva el juguetico desde el departamento inferior del cuerpo directamente a la boca, y con él al VPH, que puede alojarse en la garganta y con el tiempo causar lesiones malignas. Ahora, no estoy tratando de asustar a nadie. El propósito es, por el contrario, que cada quien use estos aparatos con tranquilidad y de manera segura.

Y ya que estamos en esas, retomo las recomendaciones que dan los expertos: nada de guardarlos sin limpiarlos bien. Antes de hacerlo use agua, jabón y sea meticuloso, sobre todo en los pliegues y en cada rincón en que el virus pueda alojarse. Ah: no soy una experta, pero les aconsejo preferir materiales que no sean porosos. Hasta luego.

Presiona aquí para visitar nuestra portada.

Cargando...

Continuar

Publicidad

x