Selfie

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La belleza real vs. los selfies

Han surgido varias iniciativas para contrarrestar la presión de no mostrar imperfecciones

04 de noviembre de 2014 06:15 pm

Por: GDA

A mediados de agosto, dos madres estadounidenses enviaron este mensaje a través de Instagram, para iniciar una campaña que llamaron #Loveyourlines (ama tus líneas). Su objetivo era ayudar a mujeres con baja autoestima o con inseguridades respecto de su cuerpo.

Al comienzo, no quisieron revelar sus identidades. Pero, tras la viralización de selfies asociadas con esta iniciativa, accedieron a contar su historia en el programa Good Morning America. Ahí, la escritora Alexandra Elle, autora de "Love in my Language" (2014), y Erika Layne Salazar, con estudios de bellas artes en The Cooper Union, en Nueva York, explicaron que habían querido mantener el anonimato para no desviar la atención del foco de su campaña: lograr que las mujeres aceptaran la diversidad de cuerpos femeninos que hay en la sociedad y también que empatizaran con el sufrimiento que genera la disconformidad corporal.

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Desde que comenzó el auge de las selfies -palabra que fue reconocida por el Oxford Dictionary en 2013-,la mayoría de las mujeres no hace lo que proponen Alexandra y Erika, sino justamente lo contrario: buscan subir a la red imágenes corregidas o mejoradas de sí mismas, respondiendo así a la presión social por verse siempre perfectas. Esto se expresa, por ejemplo, en el aumento de los retratos tomados en los gimnasios o mientras se hace deporte al aire libre.

Según la psicóloga clínica Catherine Steiner-Adair (autora de un libro sobre el empoderamiento de la mujer y otro sobre la protección de la familia en la era digital), esto tiene una doble lectura: no hay duda de que hacer deporte es saludable y debiera promoverse, pero estas imágenes suelen reflejar una nociva búsqueda de perfección.

Cuando Alexandra y Erika iniciaron su campaña, pensaron primero en cómo esta tiranía de la perfección las afectaba a ella mismas. Por eso, fueron las primeras en postear sus propias fotos. Escogieron imágenes en las que se destacaban las estrías que surcaban su piel.

El éxito de la campaña #Lovetyourlines tuvo un buen precedente a comienzos de año, cuando otra propuesta similar, #BeautyIs, se realizó en Estados Unidos con el apoyo de una marca cosmética. Esta iniciativa llevó a los colegios la discusión sobre cómo las redes sociales podrían potenciar las inseguridades de las mujeres sobre sus propios cuerpos.

Para Catherine Steiner-Adair, la publicación de estas fotos que promueven una autoimagen imperfecta debiera tener un efecto positivo. Este tipo de selfies, dice la psicóloga, puede ser una ayuda en el camino hacia la aceptación del propio físico, al marcar la diferencia en un contexto en el que existe una verdadera obsesión por tener un aspecto "ideal".

"Las mujeres han odiado su cuerpo durante mucho tiempo y eso solo va en desmedro de ellas mismas. Les da una falsa sensación de poder (cuando sienten que tienen control sobre su cuerpo) y al mismo tiempo las oprime y degrada, al no permitir que se consideren exitosas a menos que se parezcan a una imagen imposible"

 Pero, para algunos especialistas, esta tan buscada sensación de libertad con respecto al propio cuerpo no siempre se da de la manera en que se desea.

También, advierte Andrea Letamendi, está el riesgo de generar cierta dependencia al feedback positivo.El ciclo natural asociado a la publicación de selfies (desde la selección de la imagen hasta el feedback de los demás) puede traer este problema.

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