Pablo Casellas

Archivo

Día decisivo para Pablo Casellas

Podría conocerse su veredicto en el juicio federal

01 de mayo de 2014 03:04 pm

Por: Mariana Cobián / Para ÍNDICE | [email protected]

Esta tarde podría conocerse el veredicto contra Pablo Casellas Toro, acusado por emitir declaraciones a agentes federales sobre un supuesto carjacking del que alega fue víctima.

Ayer terminó el desfile de prueba de la Fiscalía, y esta mañana testificaron tres testigos de defensa y uno de refutación, previo a tomar el receso de almuerzo en el cuarto día de juicio.

Esta tarde, los fiscales Michael Gilfarb y Andy Camacho, y el abogado de defensa Francisco Rebollo Casalduc, ofrecerán sus informes finales. Acto seguido, el juez federal Joseph R. Goodwin, del Tribunal de Virginia Occidental, impartirá las instrucciones al jurado, compuesto por ocho mujeres y cuatro hombres, quienes luego se retirarán a deliberar.

Rebollo Casalduc sentó a un experto criminalista y examinador de armas de fuego y de escenas, Lucien Haag, quien ha escrito varios libros y publicaciones, para tratar de restar credibilidad a la investigación de las autoridades federales.

Haag, perito de Arizona y contratado por la defensa, indicó que la trayectoria de los disparos que presentaron agentes del Negociado Federal de Investigaciones (FBI) en la guagua Acura MDX de Casellas Toro no presentaba un margen de error.

"Puede ser correcto, pero habría que mostrar un tipo de incertidumbre, de margen de error de por lo menos cinco grados hacia arriba y cinco grados hacia abajo", indicó Haag al opinar que la investigación no fue completa porque no se ocupó la camisa del entonces querellante y otros aspectos de la pesquisa.

El perito recordó que el vehículo estaba en marcha, por lo que lo catalogó como una "escena del crimen en movimiento", en la que era necesario establecer un margen de error.

El agente especial del FBI, Rubén Marchand, declaró ayer que la guagua recibió siete disparos el 17 de junio de 2012, en la carretera que va hacia el Club Metropolitano de Tiro de Toa Baja. Según el agente, por la trayectoria, al menos tres de los tiros fueron hechos desde adentro del vehículo dado a que al marcar la trayectoria de los disparos que dieron en el panel frontal, fueron hechos desde arriba, pero no se registraron disparos en la capota.

Como testigo de refutación a los planteamientos de Haag, los fiscales sentaron al especialista de información visual del FBI, Jacob Gabelli, quien trazó los cinco grados de margen de error en cada una de las trayectorias trazadas, y aun así, entrarían por el techo. Solamente una de las balas, hubiese entrado por la parte superior del cristal trasero, pero el mismo estaba roto en la parte inferior.

Los otros testigos de la defensa fueron el químico forense Kelvin Morales, quien examinó los proyectiles recuperados dentro del vehículo, y el agente del caso, Devin Kewolski, quien se hizo cargo de la pesquisa una vez el agente original del caso, Rafael Díaz, se convirtió en testigo, dado a que fue a él a quien Casellas Toro le hizo las supuestas declaraciones falsas.

El hijo del juez federal Salvador E. Casellas enfrenta tres cargos por que "a sabiendas y voluntariamente ofreció testimonio falso, fraudulento y ficticio" al alegar que fue víctima de un carjacking por parte de tres individuos, y que uno de estos supuestamente le disparó en el brazo derecho. De ser encontrado culpable, se expone a cinco años de cárcel por cada uno de los cargos, pena que podría determinarse que cumpla de forma concurrente con su sentencia por la convicción estatal.

En junio pasado, Casellas Toro fue sentenciado a 109 años de prisión por el asesinato de su esposa Carmen Paredes Cintrón, ocurrido el 14 de julio de 2012, en su residencia en la urbanización Tierralta III de Guaynabo.

Presiona aquí para visitar nuestra portada.

Cargando...

Continuar

Publicidad

x