El cuero y las faldas largas dominaron, al igual que los colores cálidos, metalizados y el negro.

El cuero y las faldas largas dominaron, al igual que los colores cálidos, metalizados y el negro. / AP / JACQUES BRINON

Viaje en el Tiempo

Jean Paul Gaultier presentó una interesante propuesta durante la Semana de la Moda de París

04 de marzo de 2013 05:00 am

Por: Agencia EFE | París

El patchwork y el cuero fueron los protagonistas de las colecciones de prêt-à-porter otoño-invierno de un indisciplinado Jean Paul Gaultier y de un geométrico Loewe, presentadas en la Semana de la Moda de París.

Gaultier viajó en el tiempo en una pasarela en cuya retaguardia yacía un decorado en tonos cálidos que, cual edificio de cristal, proyectaba la sombra de las modelos antes de desfilar.

A pocas manzanas del Arco del Triunfo, en la avenida Wagram, Gaultier tuvo reminiscencias hippies, con largas faldas vaporosas, ensueños futuristas, con trajes en color plata o cobre, impulsos del Lejano Oeste, con flecos de cuero, y recuerdos ochenteros, con jerseys con mangas de murciélago que dejaban un hombro al descubierto.

El cuero y la piel se expusieron en versión horizontal –ya sea en forma de estola, entre el hombro y el codo, en minifalda o en corsé–, en caótico patchwork en faldas y abrigos, así como en chaquetas entalladas y con tachuelas.

El berenjena predominó en un prêt-à-porter rico en colores cálidos, como el mandarina, el amarillo sol o el rojo pasión, así como en tonos tierra, metalizados y negro.

El contraste entre los materiales rígidos y los fluidos abrió el desfile, con las faldas largas plisadas con vuelo como protagonistas, para dar el testigo a abrigos voluminosos que cubrían casi toda la pierna.

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