La Planta Farm

PARA ÍNDICE SUROESTE / ALVIN J. BÁEZ

Relevo generacional

Ana Nazario involucra a su familia en el desarrollo de La Plata Farm

25 de septiembre de 2014 01:49 pm

Por: Cynthia I. Torres | [email protected]

LAJAS Ana Nazario es una mujer emprendedora que toda su vida ha estado ligada al ganado y a la industria lechera, legado que desea ceder a sus próximas generaciones. 

 La propietaria del negocio familiar La Plata Farm, en Lajas, comenzó a idear junto a su esposo, José García, la forma en que desarrollarían ganado para producción y venta de leche. Fue en el 2007 cuando ambos se embarcaron en la aventura de establecer su agroempresa.

“A mí me gustaba la ganadería   de leche, a él le gustaba la ganadería de carne, pero siempre nos llamó más la atención la de leche. La familia de él tenía ganado de carne, la mía, mi abuelo y mi papá; siempre tuvieron vaquerías”, sostuvo Nazario, cuya experiencia de trabajo empezó en la propiedad de su padre. 

Ana y José levantaron el negocio en el pueblo de Camuy, luego lo trasladaron a Cabo Rojo. Buscando opciones de contar con una finca propia, se establecieron en Lajas, donde actualmente tienen 85 cabezas de ganado para ordeñar, 35 becerritas -desde tres días de nacidas hasta cinco meses-; y 14 vacas nodrizas, que se destinan a la cría de las pequeñas.

El día de este matrimonio comienza a las 3:00 a.m. con el ordeño de las vacas, proceso que culmina a las 7:00 a.m. De ahí, el ganado pasa al terreno abierto para alimentarse y ya debe estar listo con agua. Luego atienden a las pequeñas que son las que toman leche. A las 3:00 p.m. lavan el área de ordeño para repetir el proceso de extracción de leche hasta las 7:00 u 8:00 p.m.

La producción de la finca es recogida todas las mañanas por la compañía elaboradora Suiza Dairy.

Ana tiene muchos planes para sus predios, que se componen de 120 cuerdas de terreno, pero los ha aplazado debido a factores económicos.

“El reto principal son los altos costos de producción, el precio de la leche y ahora la sequía. Nos da un alivio (el aumento en el precio que reciben por cuartillo de leche), pero no creo que sea nuestro precio justo. Estamos tratando de ser escuchados”, dijo la agroempresaria, quien tuvo que recortar personal debido a la difícil situación económica.

A pesar de los contratiempos que han enfrentado, para Ana es una satisfacción contar con el apoyo de su esposo y sus dos hijos, José, de 28 años de edad y Miguel José, de 12.

A su progenie, asegura, le encanta ayudar en la finca. El mayor tiene empleo propio y su tiempo libre lo pasa en la negocio familiar. El menor se levanta temprano en la mañana para colaborar en las diferentes tareas. Ambos realizan otras actividades relacionadas, como participar en competencias de  rodeo,  junto a su padre.

Con los hijos conociendo de punta a punta este negocio, Ana y José no tienen que preocuparse por el futuro de La Plata Farm, porque las labores son sinónimo de la unión familiar,  que reina en su hogar.

Presiona aquí para visitar nuestra portada.

Cargando...

Continuar

Publicidad

x