insectos

La Unión Europea abrió las puertas del mercado comunitario a los insectos destinados al consumo humano a partir de este año. / EFE

Los insectos son un ingrediente de alta cocina en un restaurante de Bangkok

Se sirven hervidos, fritos, en salsa, cremas e incluso con infusiones de aceite

25 de enero de 2018 12:02 pm

A diferencia de miles de restaurantes en todo el mundo, existe un lugar en donde encontrar un insecto en la sopa no significa una falta absoluta de higiene, sino todo lo contrario, representa toda una norma de suculencia de alta cocina.

Se trata de un restaurante que se localiza en las afueras de Bangkok, en Tailandia, donde los insectos son el ingrediente principal del menú de este peculiar lugar.

Algunos de los platillos más representativos de este establecimiento, por si decides acudir, son: lubina en salsa de caviar de hormiga, risotto de marisco con saltamontes, costillas de ternera con pasta de grillo, vieiras con orugas de bambú o como postre helado de vainilla con gusanos de seda.

Este lugar recibe el nombre de "Insects in the Backyard" ("Insectos en el patio trasero").

"Los insectos son el futuro. Los expertos alertan que el sistema actual de producción de alimentos pone al límite al planeta y los insectos son el mejor sustituto por sus propiedades nutritivas al ser ricos en proteínas, vitaminas y otros micronutrientes", declaró el chef Thitiwat Tantragarn a Efe.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha señalado que los ranchos de insectos y su consumo pueden servir en el desarrollo sustentable de la industria alimentaria.

De acuerdo a la FAO, existen cerca de 1,600 especies de insectos comestibles, y pudo confirmar que en alrededor de 112 países de diferentes continentes se practica de manera común el consumo de insectos.

La idea de crear este exótico lugar fue precisamente de este cocinero tailandés, que buscó combinar artísticamente la cocina occidental con los insectos, y de esta manera captar nueva clientela que pueda saborear esta experiencia culinaria.

"La respuesta de los clientes ha sido muy positiva, cerca del 90 por ciento de ellos son turistas o extranjeros. Aunque para algunos es más complicado saltar su barrera mental frente al consumo de insectos, cuando se aventuran reconocen que son sabrosos", señaló Tantragarn.

Finalmente, el chef señaló que existe una falsa creencia que indica que el consumo de insectos es solamente para los pobres, ya que simplemente un kilo de oruga de bambú tiene un costo de $31.

Con información de EFE

Presiona aquí para visitar nuestra portada.

Cargando...

Continuar

Publicidad

x