Boda vertedero

Deoclides Nascimento Brito y Valdineide dos Santos Teixeira se juraron amor. / EFE

Esta pareja sella su amor en el mayor vertedero de América Latina

Dicen adiós al lugar donde se conocieron para dar inicio a una nueva historia de amor

19 de enero de 2018 07:33 pm

EFE

Una pareja de "catadores de lixo", como en Brasil se conoce a los recolectores de materiales reciclables, protagonizó la última historia de amor en el mayor basurero de Latinoamérica, que el sábado cierra para siempre sus puertas.

Vestida de blanco, como manda la tradición, Valdineide dos Santos Ferreira, de 62 años, llegó hasta un altar improvisado en el "Lixão da Estrutural", un cementerio de basura situado en Brasilia, la capital del país y que diariamente recibe 1,800 toneladas de residuos.

Su lugar de trabajo, el segundo mayor basurero del mundo, se convirtió por un momento en el escenario de su boda, un terreno árido de 200 hectáreas en la que conviven diariamente los funcionarios, los recolectores y las aves carroñeras.

A pesar de ser un escenario hostil, Dos Santos Ferreira pasó parte de su vida en el "Lixão da Estrutural" y fue allí donde conoció a su actual marido, Deoclides Nascimento Brito, de 38 años. Por eso, no dudó en decir "sí, quiero" entre los deshechos y mostrar al mundo su felicidad.

"Espero que todo el mundo sea feliz como yo lo estoy siendo", deseó Dos Santos minutos después de contraer matrimonio.

En el enorme basurero, situado a unas 18 millas del centro de poder de Brasil, trabajan unos 3,000 recolectores que se ganan la vida rebuscando entre la cochambre.

Allí ha pasado los últimos 33 años de su vida Francisco Neto Noia, quien llegó al "Lixão da Estrutural" cuando todavía era un niño y hoy ve amenazada su principal fuente de renta.

"Aquí va a quedar mucho padre de familia desempleado y mucha madre de familia desempleada", denunció Noia, quien no confía en la alternativa propuesta por el gobierno regional de Brasilia.

El "Lixão da Estrutural" pone el candado después de casi 60 años de actividad y el local será substituido por el Aterro Sanitário de Brasilia, un "compromiso de campaña" del gobernador Rodrigo Rollemberg.

"Es una vergüenza tener en la capital del país el segundo mayor basurero del mundo", denunció en una entrevista telefónica a Efe Rollemberg. Tras el cierre del depósito, señaló, "Brasilia va a dar un salto de civilización".

Rollemberg subrayó que en el nuevo basurero serán instalados cinco almacenes donde una parte de los recolectores podrán continuar realizando sus actividades de forma organizada y recibirán una compensación económica, aunque algunos recolectores se muestran escépticos.

Entre las montañas de basura del "Lixão da Estrutural", algunas con más de 164 pies de altura, los recolectores buscan material reciclables que posteriormente revenden a algunos intermediarios y que constituyen la principal y única renta de muchas familias en Brasil.

En todo el país sudamericano hay entre 800,000 y un millón de recolectores de vertederos, de los cuales cerca del 65% son mujeres, según datos del Movimiento Nacional de los Recolectores de Materiales Reciclables (MNCR, en sus siglas en portugués).

La inmensa mayoría trabaja por cuenta propia, aunque hay algunas cooperativas regularizadas, y su labor es vital, pues son responsables de la colecta del 90 % de todo lo que es reciclado en el gigante suramericano.

Con tan solo 15 años, Samuel de Oliveira es uno de los recolectores que trabajan entre residuos para poder comer, pero ahora, con el cierre del "Lixão da Estrutural", piensa en volver a estudiar o realizar algún curso que le permita encontrar un empleo mejor.

 

Presiona aquí para visitar nuestra portada.

Cargando...

Continuar

Publicidad

x