Reyna Montoya

Es fundadora de la organización Aliento, que ayuda a inmigrantes. / EFE

Una indocumentada mexicana es una de las jóvenes más influyentes del mundo

La revista Forbes incluyó a Reyna Montoya por su labor social a favor de los "soñadores"

23 de noviembre de 2017 02:35 pm

Reyna Montoya es una indocumentada mexicana que fue elegida por la revista Forbes para formar parte de la lista de las 30 jóvenes más influyentes del mundo, por su labor social en favor de los “soñadores” en Estados Unidos. 

Montoya, que llegó sin papeles a Estados Unidos en 2003, está convencida de que los "soñadores" deben alzar su voz para defender con "uñas y dientes" su futuro dentro del país. 

Precisamente por ese activismo en favor de los inmigrantes, la revista Forbes la incluyó en su lista. 

“Ella creció como una inmigrante indocumentada, experimentando de primera mano el miedo, la ansiedad y el estrés asociados con tener un estatus de indocumentado en Estados Unidos", destaca la revista.

La joven "soñaora" dice sentirse muy honrada con el reconocimiento de la revista. Afirma que la distinción "30 menores de 30" se la dedica "al duro trabajo de sus padres".

Junto a otros 29 jóvenes, Reyna Montoya fue escogida de entre 15,000 candidatos.

"Actualmente tenemos una administración y un congreso que no reconoce todas las contribuciones de los jóvenes 'soñadores' y de los inmigrantes en general. No podemos quedarnos callados, debemos seguir luchando," asegura la joven de 27 años, en entrevista con la agencia EFE.

Ella ha vivido en carne propia los riesgos y consecuencias de vivir sin documentos.

Llegó en 2003 a Estados Unidos con tan solo 13 años. Escapó de la ola de violencia y secuestros que azotaban la ciudad fronteriza de Tijuana, en Baja California.

Con sus padres, se estableció en Mesa, una localidad de Arizona.

Montoya siempre ha luchado por los derechos de los “sin papeles”. Esa vocación por ayudar a los demás, la llevó a fundar en 2016 Aliento, una organización de apoyo a jóvenes indocumentados.

Aliento se enfoca en ayudar a través del arte a niños y jóvenes indocumentados o que han sido impactados por la deportación de un ser querido.

Pero su activismo fue impulsado desde 2010 luego de ver el sufrimiento de muchas familiar por la aprobación de la ley antiinmigrante SB1070.

"Para mí fue muy importante en ese momento compartir mi historia como estudiante indocumentada y buscar un cambio", rememora la egresada de la Universidad del Estado de Arizona (ASU) con dos licenciaturas, una en Ciencias Políticas y otra en Estudios Transfronterizos.

Montoya, al igual que miles de jóvenes amparados bajo el programa DACA (Acción Diferida para los llegados en la Infancia), recibió como un balde de agua fría en septiembre el anuncio de la administración del presidente Donald Trump, que canceló este programa que protege de la deportación a 800,000 jóvenes indocumentados, dejando en manos del Congreso estadounidense una solución final.

La lucha para que el Congreso apruebe una legislación que regularice el estatus de los "soñadores" es contra reloj, incluyendo a la misma Montoya, ya que el próximo año se le vence su permiso.

"Esto me pondrá en peligro de ser deportada", enfatizó, Montoya, quien dice que no dejará de luchar por los derechos de los indocumentados.

En su opinión, se necesita una comunidad unida que alce su voz para enviar un fuerte mensaje a los políticos.

"La mejor propuesta es el Acta Sueño (DREAM Act) bipartidista de este año. Los dos partidos deben dejar sus divisiones y enfrentar esta crisis humanitaria. Deben tomar un voto antes de diciembre", instó la activista.

Montoya, que no sabe quedarse pasiva,  se apuntó en una caravana que viajará a Washington DC para hablar con miembros del Congreso.

Estarán en la capital del país desde el 27 de este mes al 8 de diciembre, en busca de apoyo.

Entre las cosas que más preocupan de la joven está la salud mental y el estrés en el que viven cada día los "soñadores", especialmente ahora que se están venciendo los permisos de DACA.

"En Aliento sabemos que es muy importante no solo las políticas (gubernamentales), sino además cómo lo estamos enfrentando a nivel psicológico, por eso debemos trabajar para mostrarnos como un comunidad diferente", argumenta la activista, cuyo padre también enfrenta un proceso de deportación por ser indocumentado.

"El gobierno y las leyes pueden ser muy injustos, incluso podemos sentir que la tormenta viene hacia nosotros, pero debemos enfocarnos en lo positivo y nunca aislarnos", invita la mexicana.

 Con información de EFE

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