Grupo Ausuba

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Grupo femenino “Ausuba” sigue el rastro a los ritmos de la bomba

La propietaria de Taller Tambuyé habla sobre el colectivo y cómo empezó a dar clases

19 de junio de 2017 07:52 am

Por: INDICEPR.COM | [email protected]

Fue en edad universitaria que Marién Torres López, propietaria del taller de bomba “Tambuyé”, supo que quería seguir conociendo sobre los ritmos y manifestaciones de la música afroboricua.

El interés por aprender la bomba la llevó a ser parte de la “generación del bombazo”, la misma que cambió la forma en la que se experimentaba la práctica y que popularizó el género en los últimos años de la mano de las familias más conocedoras de la cultura bombera en la Isla. 

“Cuando llegué a la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, me topé con el Festival de Bomba y Plena producido por Capitol Clemente”, recordó Torres López de la ocasión en que se interesó por profundizar en las técnicas del baile luego de ver la presentación de uno de los grupos.

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“Ese grupo estaba dirigido por Norma Salazar, que fue la viuda de Tito Curet Alonso y que fue una maestra y como una madre para mí dentro de la cultura. Pero eso no lo sabía en aquel momento. Me acerqué para saber dónde ellos tomaban clases de bomba porque yo quería bailar y conocer más. Pero en ese momento no me supieron decir. En aquella época no había muchas escuelas como ahora”, dijo.

Así fue cómo Torres López fue formando su conocimiento en la calle, sin perderse ninguno de los bombazos que se daban entre la comunidad bombera.

“Me fui a viajar toda la Isla a visitar las familias bomberas”, admitió y continuó “mi generación de bomberos se dio a la tarea de investigar los diferentes estilos de bomba de todas las regiones de la Isla. Empezamos a desarrollar proyectos culturales. Ahí es que nace “Tambuyé”.

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Por lo anterior, el “Taller Tambuyé” ubicado en la avenida Ponce de León en Río Piedras enseña bomba cangrejera, loiceña, sureña, bomba de Cataño y de Mayagüez.

“La generación del bombazo rompió con la folklorización, únicamente, porque el folklore es precioso, pero no una práctica cotidiana de la bomba. Ya la gente no se ve en la necesidad de vestirse con un traje tradicional para poder ejecutar bomba. Al igual como nuestros ancestros la practicaban como algo cotidiano para las alegrías, las tristezas, los amores, los desamores, las luchas y las derrotas, para todo, hay ritmos de bomba. Hay intención de toque, canto y baile de bomba. Eso se retomó”, sostuvo.

Según Torres López, esa apertura de la bomba ayuda a canalizar sentimientos propios de pueblo, sociales, problemas de género y situaciones cotidianas.

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“Nuestra generación es la que empieza a bombear en mahones, en chancletas, en camisillas, en la playa en traje de baño”, explicó.

Por el interés que generó el movimiento, surgió la necesidad de abrir un espacio para compartir los saberes de la bomba con otras mujeres y hombres.

Casi sin planificar abrió “Tambuyé” como taller nómada antes de tener su propia sede.     

“Tambuyé”, que significa “tocador de tambores” en creole, está cumpliendo sus 14 años y además de ofrecer clases de baile y percusión de bomba y plena, ofrece clases de flamenco, rumba cubana, danza árabe, danza aérea con telas y más.

Además de la faceta educativa, el taller tiene un proyecto musical que está compuesto por el grupo profesional de músicos “Tambuyé”, cuyo disco se convirtió en la primera producción de bomba dirigida por una mujer y por otra parte, el proyecto femenino “Ausuba”.

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Después de un viaje a Nueva York, Torres López reunió un grupo de mujeres con miras de crear una agrupación musical compuesta solo por ellas.       

“Llamamos a profesionales para que nos dieran talleres y como éramos casi 30 mujeres sacábamos lo que tuviéramos y le pagábamos. Por allí pasaron músicos de alto nivel. De ese taller en el 2010, surge “Ausuba”. Salimos con un masacote porque cuando salimos en el 2012, llevábamos dos años ejecutando, reuniéndonos a tocar, montando canciones que hablaran de la experiencia y la perspectiva femenina en la cultura y en la sociedad”, compartió.

“No todas las que estaban querían seguir profesionalmente. Se dio un espacio de compartir. Después fuimos identificando a las mujeres con disciplina y potencial para crecer en el grupo y así formamos el grupo, dijo Torres López.

“Ausuba” hace referencia al fruto del árbol “Ausubo”, nativo de Puerto Rico y que tiene una madera dura.

“El aspecto femenino de esa fortaleza, que es la flor y la fruta de ese árbol es la ausuba”, explicó.

Actualmente, y por casualidad, todas las talleristas de “Tambuyé” son mujeres. Torres López es maestra de baile de bomba, rumba cubana, plena y percusión de bomba en el taller.                                           

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