Chango

Ingrid Torres / Para ÍNDICE

¡Qué changuería!

Ángel Lamar Oliveras reafirma nuestra identidad nacional mediante el diseño de changos de juguete

14 de marzo de 2017 08:33 am

Por: Katefrans Flores Sanabria | [email protected]

La escritora y periodista Magali García Ramis ya había propuesto a “el chango como pájaro nacional”. Pero no por ser un pájaro común en nuestra Isla, sino por cómo se parece tanto a nuestra identidad como puertorriqueños y cómo este se adapta a cualquier condición.

Precisamente es el discurso que sigue hilvanando Ángel Lamar Oliveras con su propuesta “Chango”.

“Quería establecer ese diálogo poético entre lo que somos y el chango en una pieza conceptual”, detalló Lamar Oliveras.

Como parte de una investigación para un proyecto mobiliario, este joven de 22 años, estudiante de diseño industrial y escultura en la Escuela de Artes Plásticas y Diseño (EAPD), había visto la figura del chango (mozambique) como un símbolo a la adaptabilidad, siendo su pie forzado para crear esta pieza conceptual muy parecida al ave.

“El chango es algo que todo puertorriqueño ha tenido alguna experiencia con él. Esa ave es bien particular de aquí y por eso es que me arraigo más a la idea de crear el chango”, destacó el joven, quien explicó que buscando seguir la línea de adaptabilidad, la figura del ave puede ser desde una pieza decorativa hasta un juguete o una figura de colección.

Lamar Oliveras destacó que su proceso de creación comenzó hace dos años con la idea de crear la misma pieza en madera o plástico con “body filler” para automóviles hasta que dio con “poliácido láctico” (PLA, plástico biodegradable que proviene de fibras del maíz) impreso de manera tridimensional.

“Fue bien difícil porque no encontré juguetes que tuvieran la movilidad que yo necesitaba como referente mientras que en los materiales fue el verdadero issue porque sí había resuelto el problema de la forma, pero no había considerado que el PLA que se usa para el 3D printing era el correcto”, explicó Lamar Oliveras, detallando además que los resultados de la impresión le parecieron interesantes en cuanto al brillo que le proporciona a la pieza, dándole una gran similitud al ave real.

“Quería que fuera un concepto abstracto hasta cierto punto pero que tuviera lo esencial para que se reconociera como un chango. La primera versión fue en madera pero siempre pensando en la movilidad. En aquel modelo había algo de movilidad pero quería hacer hincapié en la capacidad gestual que tiene el chango”, añadió.

Lo peculiar de este chango es que es flexible. Tanto así que puedes mover sus piezas a tu gusto.

Lamar Oliveras subrayó que ha tenido muy buenas anécdotas sobre sus creaciones.

“En un momento dado vino a mí un papá que le compró uno a su hijo y cuando se lo dio veía al nene jugando con el pájaro como si volara. Para mí eso fue bien importante porque fue ver cómo el niño usaba su imaginación con lo que yo creé”, contó.

El joven artista puntualizó que han pasado apenas siete meses desde que vendió el primer chango que imprimió desde su casa, actividad que se ha convertido en parte de su sustento económico.

“Para mí es bien lindo ver cómo la gente que no le gusta el ave como tal interactúa con este que es creado y a su vez conversa con la aceptación de la identidad puertorriqueña de cada uno”, expresó.

Para conseguir uno de los changos puede contactar a Lamar Oliveras a través de Facebook o vía email en [email protected]

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