Patio Taller

De izquierda a derecha: Lydela Rodríguez Castro, Evans Okan y Michelle Rodríguez Castro. / Luis Alcalá del Olmo / Para ÍNDICE

Las Nietas de Nonó reciben a Evans Okan

Patio Taller, en Carolina, se ha convertido en un espacio de acercamiento artístico y cultural entre Puerto Rico y el Caribe

18 de enero de 2017 08:46 am

Zorian Chacón O'Farrill | [email protected]

Hace cinco años, la casa de los abuelos de Michelle y Lydela Rodríguez Castro se convirtió en un espacio para celebrar lo cotidiano. Hoy, en el mismo lugar donde don Nonó y doña Manuela construyeron su casa con la ayuda de sus vecinos, continúa la iniciativa que reproduce ese legado de cooperación. En Carolina, a escasos pasos de una concurrida avenida, esperan abiertos los portones de Patio Taller.

En lo que ha sido reseñado anteriormente como un lugar donde se realizan actividades culturales que recogen el teatro, la música, la poesía y donde converge la ciudad y la naturaleza, se abre una brecha para dar paso al diálogo entre el Caribe y Puerto Rico.

Patio Taller, que también funciona como residencia para artistas locales e internacionales, recibe esta semana la visita del músico haitiano Evans Okan. Las Nietas de Nonó, junto al artista, compartieron con ÍNDICE cuán parecido pueden ser los dos países entre sí.

Haití y Puerto Rico

“Somos tan cercanos al Caribe pero tan lejos también. En Haití la palabra ‘caribeño’ no se usa. El haitiano es haitiano. El puertorriqueño es puertorriqueño. Pero no hay esa unificación caribeña como región”, explica Okan quien se encuentra en la Isla filmando el vídeo musical de su canción “Zile” (Islas, en español) que cuenta con la colaboración de su compatriota Eddy François.

“La canción nombra muchos países del Caribe como Martinica, Puerto Rico y Haití con la misión de promoverlo. En Puerto Rico cuando la gente escucha ‘Haití’ piensa en un lugar muy lejos. Igual pasa cuando afuera la gente escucha hablar del Caribe y es como otro espacio del mundo donde hay playa”, dice Okan, quien vive hace 12 años en la Ciudad de México, y añade que “hay mucha desinformación hacia nosotros como región y eso se comparte entre nosotros. Creo que estamos en un momento universal muy importante. Es un momento de despertar donde tenemos que buscarnos a nosotros mismos y entonces creo que es eso lo que estoy buscando, me estoy buscando a través de mis hermanos más cercanos”.

Según explica el cantante, las noticias que recibimos de Haití perpetúan la noción errónea que tenemos de su cultura.

La canción de Okan evoca a ese sentimiento de poder comunicar y compartir aunque hablemos de maneras diferentes. El lenguaje universal, que es todo lo que se siente en el cuerpo, desde el sonido del tambor y la percusión que nos caracteriza como antillanos, que marca el compás de los latidos del corazón hasta las historias que nos dejaron grabadas en la sangre nuestros antepasados.

“Somos hermanos, podemos bailar la misma música, pero también hay un mensaje en la canción que dice: ‘yo veo a un Caribe libre unido por el amor, la paz y la armonía’”, dijo Okan, y rápido se nos puede cruzar por la mente aquella frase de Betances “las Antillas para los antillanos”.

“Haïti Chante la Caraibe” (Haití canta el Caribe) es el nombre del proyecto del artista que estará hasta el próximo viernes en la Isla.

“Yo me sentí como en casa. Estando en Haití pude entender mucho de lo que hemos perdido como país caribeño gracias a nuestra relación con los Estados Unidos. Estamos más automatizados. Estando allá, con la esencia de la palabra, el lenguaje, sentí que estaba en un lugar en el que había estado antes”, narra Lydela sobre la experiencia que tuvieron ambas en noviembre en el Festival Quatre Chemins (Cuatro Caminos) en Puerto Príncipe.

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Luis Alcalá del Olmo / Para ÍNDICE

Para las hermanas era importante presenciar al país antillano para “desmitificar y sacar todas estas ideas de información que nos llega a nosotras que no necesariamente están estableciendo la esencia del pueblo haitiano”, explicó Lydela.

Las Nietas de Nonó fueron las primeras puertorriqueñas en presentar una pieza teatral en el festival del país vecino. La experiencia sirvió para que a través de otros artistas pudieran conocer a Okan.

Las Nietas de Nonó y el 2017

El Festival Cuatro Caminos destaca el trabajo de los artistas del país antillano y el año pasado, se celebró bajo el lema “Superemos nuestras ruinas”. Esta experiencia recibió a la pieza “Ilustraciones de la Mecánica de las Nietas de Nonó”. La puesta en escena no cuenta con diálogo por lo que el idioma no fue un impedimento. Por el contrario, siempre encontraron la forma de comunicarse a pesar de no dominar la lengua francesa.

“Hablaba con Evan sobre la importancia de aprender creol para poder continuar ese vínculo con Haití y poder visitar nuevamente. Hemos tenido conversaciones de las que me siento agradecida porque he podido entender mucho más de la historia”, dijo Michelle acerca de los planes que vislumbran para el futuro cercano.

Las hermanas trabajan en el desarrollo de “Ilustraciones de la Mecánica” una pieza original que toma de tema el impacto que tienen las farmacéuticas en Puerto Rico sobre los recursos naturales y en los cuerpos de las mujeres.

“Es una pieza que se va conformando a medida que la vamos presentando”, explicó Michelle Rodríguez.

La representación teatral se presentará próximamente en la Exhibición Point Zero The Longest Revolution: Feminist Social Practice en Glass Curtain Gallery, en Chicago. Las hermanas también fueron invitadas a la cuarta edición de Casa Tomada, un encuentro de jóvenes artistas, escritores y pensadores que se llevará a cabo en septiembre en La Habana, Cuba.

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