Rafael Vargas Bernard

Neidy Rosado / Para Índice

VÍDEO: El arte como llamado a la acción

Rafael Vargas Bernard, de 37 años, trabaja las artes plásticas, el performance y otras manifestaciones artísticas

22 de noviembre de 2016 09:23 am

María De Los Milagros Colón | [email protected]

Entonces se agarró del asta de una bandera monoestrellada a la que ya no le quedaba mucho e intentó ponerse de pie. Sudaba. Su cara roja, rojísima, como quien puja y empuja y no logra nada, como un cuerpo medio flácido en un intento fútil de levantarse. El cuerpo: maltratado. La bandera: maltratada. El país: maltratado, rojo, pujando, intentando levantarse. O así lo ve él.

Rafael Vargas Bernard, de 37 años, trabaja las artes plásticas, el performance y otras manifestaciones artísticas. No parte de la premisa de que el arte salvará al mundo, pero dedica su vida a ello. Al arte digo, no a salvar el mundo.

Ampliar

Neidy Rosado / Para Índice

Mezcla pinturas, robots, política, esculturas, bonos, bonistas, cuerpo, movimientos, sonidos, deudas e indignación en sus propuestas que incluyen comentarios tajantes sobre la realidad puertorriqueña.

“Sería demasiado egoísta de mi parte decir que el arte es una cosa que puede salvar el mundo. Eso lo encuentro un poco más fantasioso (...) sé que [el arte] puede [provocar] cambio como igual simplemente entretener”, aseguró el artista que se formó inicialmente en Ingeniería en Computadoras en el Instituto de Tecnología de Georgia, en Atlanta, y culminó estudios en Escultura, así como Imagen y Movimiento en la Escuela de Artes Plásticas y Diseño de Puerto Rico.

Su trabajo carga fuertes críticas a la situación colonial de Puerto Rico, al modelo económico neoliberal y su filosofía, entre otras situaciones que afectan colectivamente al país y al mundo. Su llamado es a la acción desde donde sea y como sea, es un llamado al movimiento, es una crítica a la quietud.

“En un país tan conservador como Puerto Rico, donde la crítica no es bienvenida, hay que criticar. Hay que hacerlo público, hay que hacerlo alto, hay que hacerlo duro. Hay que dejarse escuchar, y para que a la gente se le quite el miedo de [comentar] lo que está pasando alrededor de ellos”, dijo Vargas a ÍNDICE. 

En el pecho se le asoma una lágrima roja como parte de un tatuaje ilegible a la distancia, probablemente un ojo escondido en una camisa de botones.

Insistió en que, en efecto, el arte no cambiará el mundo pero “puede ayudar a plantar la semilla”. Además, la mayoría de sus piezas invitan a la audiencia a actuar, por lo que prefiere llamarles “participantes”.

Ampliar

Neidy Rosado / Para Índice

Yo veo al participante como la cosa más necesaria e importante en estos momentos porque veo mucha inactividad en las personas”, comentó Vargas Bernard. “Las personas, para completar la obra, tienen que tomar acción”, aseguró. 

Mañana a las 7:00 p.m. será la apertura de la exhibición “La mano invisible / oculta”, producto de un taller que ofreció a un grupo variado de artistas cuyas creaciones fueron hechas con máquinas, muchas de ellas elaboradas o intervenidas por el mismo Vargas Bernard.

Según el artista, “La mano invisible / oculta” explora “la situación de Puerto Rico en relación a ese tipo de estrategias económicas” en las que “la persona que controla o da las instrucciones está bien separada de la acción o el efecto de la acción”.

Es por ello que las piezas son producto de máquinas y robots en los que los artistas no necesariamente son los que plasmaron el pigmento o crearon el objeto, aunque sí fueron gestores de la idea.

La exhibición será en Hidrante, en Santurce, y han hecho un llamado a que los participantes lleven sus celulares y audífonos, pues podrán escanear un código y escuchar el sonido que se produjo en la elaboración de cada pieza.

Ampliar

Neidy Rosado / Para Índice

 

Presiona aquí para visitar nuestra portada.

Cargando...

Continuar

Publicidad

x