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“El frasco de la calma”: un método efectivo para tranquilizar a tu hijo o hija

Sabemos que calmar a un niño no es fácil, aquí te presentamos una alternativa

05 de octubre de 2016 02:51 pm

Por: Índicepr.com | [email protected]

Calmar a un lo niño que tenga un ataque de coraje no es tarea fácil, en especial si el padre o la madre cae en el juego y se pierde el autocontrol.

Afortunadamente la educadora María Montessori diseñó un revolucionario y efectivo método para enseñar a los niños de una forma afectiva y respetuosa, sin recurrir a castigos o regaños.

Según el portal Eme de mujer, “el frasco de la calma”- una de sus ideas más utilizadas de la educadora - funciona para tranquilizar a los pequeños cuando están molestos. Este simple frasco lleno de agua, pegamento y purpurina, calmará a los niños cuando estén llorando o tengan una rabieta. Según la educadora, la belleza de los colores y las diversas formas lo distraerán por un rato, se tranquilizará y podrás comunicarte con él.

Investigaciones demostraron que es efectivo, pues con el tiempo el niño se percatará de su respiración y cada vez que se sienta estresado o molesto buscará el frasco para despejar su mente y tranquilizar su ansiedad o angustia.

Este frasco es prácticamente como una especie de yoga para niños, ya que es una forma de despejar la mente de las situaciones que lo inquietan. Sin embargo, es importante destacar que este método no debe ser usado como un castigo, sino como una terapia para el pequeño.

¿Cómo hacer el frasco de la calma?

Ingredientes:

  • 1 frasco de plástico transparente
  • Agua caliente
  • Pegamento líquido transparente
  • Purpurina
  • Colorante alimentario
  • 2 cucharadas de glicerina o shampoo infantil transparente
  • Pegamento resistente o silicona caliente

 

Preparación:

  • Tomá el frasco y llenalo hasta la mitad con agua caliente.
  • Agregá el pegamento líquido, la cantidad dependerá de qué tan despacio querés que se mueva la purpurina.
  • Colocá las dos cucharadas de glicerina y mezclá muy bien. La combinación del pegamento con la glicerina generará que existan fluidos de diversas densidades.
  • Agregá un poco de colorante y batí de nuevo los ingredientes.
  • Añade la cantidad y los colores que quieras de purpurina y volvé a mezclar.
  • Colocá más agua caliente, ahora hasta dejar solamente un par de centímetros de aire.
  • Esto es importante porque permitirá que el contenido se mueva con facilidad. Mezclá.
  • Cuando todo esté listo, solo tendrás que colocar la tapa. Usá una pistola con silicona caliente o pegamento resistente para que el recipiente no se abra.

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