Comiendo en la oficina

Shutterstock

Cuando tu trabajo no te deja bajar de peso

Te presentamos algunos de los factores más comunes y sus soluciones

09 de septiembre de 2016 05:22 pm

Por: GDA / El Comercio / Viu | Perú

Haz memoria por un minuto, ¿sigues pesando lo mismo desde que iniciaste tu trabajo actual? Si notaste que efectivamente has subido algunas libritas desde entonces, te contamos que es más normal de lo que crees.

Según el portal Eme de Mujer, más de la mitad de los colaboradores de cualquier compañía experimentan una subida de peso desde que empezaron su empleo y además por lo general esto les sucede más a las mujeres que a los hombres.

Te presentamos algunas soluciones para las situaciones que te están haciendo ganar peso.

Compañeros de trabajo: ¿Sueles pasar la mayor parte de tiempo con esa amiga que siempre tiene un antojito y además te invita? Bueno, te contamos que es sencillo romper la dieta cuando nos rodeamos de gente que no buscan perder peso.

Solución: Evita aceptar cuando esa amiga quiera invitarte a pecar con comida alta en calorías, y en vez de eso opta por llevar de tu casa alguna fruta o fruto seco, y date el gustito de un dulce o postre solo de vez en cuando.

Tu mejor amiga: Está comprobado que comemos en promedio un 30% más cuando estamos con alguien más, debido a que tenemos tendencia a copiar las acciones de la otra persona, además de que no nos damos cuenta cuánto comemos y a qué velocidad.

Solución: Planea bien la cantidad de comida que llevas al trabajo, así no comerás de más, otro consejo: consume alimentos variados y no de un solo tipo.

El ambiente en tu oficina: ¿Generalmente sientes mucho frío?, cuando el cuerpo tiene frío, su respuesta será buscar algo que le aporte calorías, es decir grasa.

Solución: Usa pantalones en lugar de faldas, ya que te protegerán más del frío, además siempre puedes dejar algún abrigo o manta en tu trabajo para que la uses durante la jornada. 

El nivel de estrés: Si en tu trabajo tienes mucho estrés, tu cuerpo liberará una hormona que, además, incrementa el apetito, haciendo que consumas más azúcar y grasas saturadas. Lo peor es que si sufres de estrés, quemas menos calorías cuando haces ejercicio.

Solución: Date un respiro, programa intervalos pequeños de relajación durante la jornada laboral, así mantendrás un equilibrio, puedes caminar por cinco minutos, hacer ejercicios de relajación o escuchar música, aunque no lo creas notarás la diferencia.

Presiona aquí para visitar nuestra portada.

Cargando...

Continuar

Publicidad

x