Crowe y Gosling comparten risas y golpes como detectives en“The nice guys”.

Crowe y Gosling comparten risas y golpes como detectives en“The nice guys”. / ARCHIVO

De vuelta a la buddy movies

Shane Black agregó su estilo ochentoso a “The nice guys”

16 de mayo de 2016 06:00 am

EFE / Enrique Rubio | [email protected]

DETRÁS DEL filme “The nice guys” se halla la mente que alumbró “Arma letal”, Shane Black, que no esconde el rastro de aquella saga en esta divertida y paródica película, en la que Russell Crowe y Ryan Gosling encarnan a dos torpes investigadores privados.

“The nice guys”, proyectada ayer fuera de competición en el Festival de Cannes, resucita el espíritu de las “buddy movies” que hicieron furor en los ochenta y los noventa del siglo pasado, aunque le da un giro de tuerca que hace a sus protagonistas más antihéroes que nunca.

Desde el primer segundo de su metraje, la cinta zambulle al espectador, a través de música funk y unos títulos de crédito retro, en el vibrante Los Ángeles de finales de los setenta, donde Jackson Healey (Crowe, muy en su papel de tipo duro) se gana la vida pegando palizas por encargo.

En una de esas misiones se cruzará con el torpe Holland March (Gosling), quien se dedica a esquilmar a sus clientes como detective privado sin escrúpulos que se dedica a buscar a desaparecidos.

Ambos deberán encontrar a la joven Amelia (Margaret Qualley), amenazada por su turbia participación en una película porno y por su madre, encarnada por Kim Basinger en otro claro guiño ochentero.

Para ello contarán con la ayuda de la hija de March (Angourie Rice), quien aporta ciertas dosis de perspicacia y sentido común a los obtusos detectives.

Black -guionista de “Arma Letal” y director de “Iron Man 3” o “Kiss kiss bang bang”- funde los clásicos caracteres antagónicos de las “buddy movies” con elementos de la comedia de porrazos (o slapstick). Y el personaje de Gosling da buena cuenta de ello: de tanto caer por las alturas acabará por creerse inmortal.

Aunque la pareja protagonista no destila tanta química como los Riggs y Murtaugh creados por Mel Gibson y Danny Glover, no resulta descabellado augurar que la cinta tendrá un gran recorrido por taquilla, y cuenta con la virtud añadida de descubrir la potente vis cómica de Gosling.

La historia, además, se desarrolla sobre el trasfondo del calentamiento global y de la contaminación producida por los grandes gigantes de la automoción en Estados Unidos, que son defendidos a capa y espada por los poderes fácticos.

Tan desternillante como la película resultó la rueda de prensa que ofrecieron los actores junto al director y el productor, Joel Silver. Crowe y Gosling no dejaron de bromear entre ellos y con los periodistas.

Quedó claro que el director dio a sus actores gran libertad para que hicieran aportaciones a sus personajes, lo que permitió un buen número de situaciones no previstas que al final aparecieron en la película.

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