Pezón

Shutterstock

Ese misterioso pezón del hombre

¿Sabías que podría usarse para amamantar con suficiente estímulo?

14 de marzo de 2016 09:13 pm

Eva Guadalupe, Jean G. Malavé, Pedro Luis López y Christian X. Alvarado

La evolución ha dado características extraordinarias a los animales: los peces pueden respirar en las profundidades del océano, los pájaros pueden volar a velocidades increíbles y los hombres tienen pezones. Así es. En un mundo donde un rasgo físico puede ser la diferencia entre la sobrevivencia y la extinción, ¿por qué será que los hombres tienen esa protuberancia eréctil?

Sea cual sea nuestro sexo, todos empezamos como mujeres en el vientre materno. En efecto, en nosotros hay una marca de esas primeras etapas de vida como féminas. O mejor dicho, no es una, sino dos. Desde un punto de vista científico, es bastante fácil deducir que se trata del órgano que permite alimentar las crías de los mamíferos. En el hombre, aunque existe una pequeña producción de hormonas femeninas, “no son suficientes para el desarrollo de la glándula mamaria”, indica Breastcancer.org. Como consecuencia, esta glándula sufre una atrofia y el pezón queda inutilizado.

¿Inutilizado? ¿Seguro? Para responder esta pregunta tenemos que observar la etapa más temprana del desarrollo humano, el embrión. Este se desarrolla en un orden muy peculiar. “El sexo del embrión es indiferente hasta la séptima semana de desarrollo”, informa el libro Key Facts in Embryology, de M.W. Rana (1984). En cambio, los pezones se desarrollan a la mitad de la quinta semana. Cuando el sexo se distingue, ya los pezones están ahí.

Su aparente “inutilidad” se debe a limitaciones hormonales para el desarrollo de las mamas y la producción de leche. Seguro habrá escuchado alguna vez sobre el estrógeno y la testosterona, las hormonas de la feminidad y la masculinidad, respectivamente. Luego de la diferenciación sexual, los machos desarrollan principalmente testosterona y las hembras el estrógeno. Resulta que el órgano mamario se desarrolla con el estrógeno, la hormona que, generalmente, predomina en las hembras.

Asimismo, la lactancia se debe a la presencia de una hormona conocida como la prolactina, explicó el doctor Luis Rivera Pomales. Esta se produce en grandes cantidades, generalmente, durante el embarazo, proceso por el que no pasan los varones.

¿Hombres que amamantan?

De seguro habrá notado el énfasis puesto en la palabra “generalmente”. Ahora, ¿cuáles son estas excepciones a la norma?

De surgir un desbalance hormonal en un hombre es posible que se desarrollen las mamas y que incluso estas lleguen a producir leche. No obstante, la leche “paterna” no tendrá la misma calidad nutritiva que la leche materna.

En octubre de 2002, el periódico de Sri Lanka The Mercury reportó que “un hombre de 38 años de edad, cuya esposa había muerto durante el parto hacía tres meses”, les dio el pecho a sus dos hijas pequeñas.

“La mayor de mis hijas rechazó ser alimentada con leche artificial. Un día estaba tan preocupado, que para intentar que dejara de llorar, le ofrecí mi pecho. Entonces me di cuenta de que yo era capaz de amamantarla”, admitió el hombre natural de la ciudad de Walapone, según el mencionado rotativo.

Útiles en la cama

La función de las tetillas es controlar los desbalances de progesterona y testosterona. El género masculino no desarrolla las glándulas mamarias, pero sí tiene los efectos hormonales que se producen en esa área, destacó la ginecóloga Mariluz Ondiviela.

En ese sentido, acariciar la aureola y pellizcar el pezón masculino puede tener efectos eróticos con los que se estimula sexualmente al varón, de la misma manera en que ocurre con la fémina. “Algunos hombres lo sienten muy poco, mientras que, para otros, las caricias en esa área son una fase importante en la preparación para el acto sexual. Es un área eréctil y erótica”, enfatizó la doctora.

¿Adonis sin pezones?

Para los antiguos griegos, la razón de los pezones en los hombres es que el cuerpo humano tiene una proporción numérica, según sus ideales de belleza. El mencionado mito se conoce como “divina proporción”, informa Marienela Heil en la página web Historias y biografías. Actualmente los ideales artísticos han extrapolado esa noción a la elaboración de “piercing” y/o tatuajes en los pezones de los hombres. El área de este tipo de perforación es bastante sensible. El cuerpo podría rechazar tal acción y la abertura es complicada, dependiendo de la forma.

Sin embargo, la estructura circular y el abultamiento abrupto de los pezones los convierten en un desafío creativo y una cantera de posibilidades para los artistas del tatuaje, detalla la experta.

Las tetillas, entonces, demuestran una vez más que la evolución no resulta en diseños perfectos. A los hombres les dio un rasgo aparentemente inútil… nada que la creatividad no pueda resolver.

NOTA: Esta historia fue redactada por estudiantes de la Universidad de Puerto Rico en Cayey.

Presiona aquí para visitar nuestra portada.

TAGS: Hombre Pezón

Cargando...

Continuar

Publicidad

x