Mujer y hombre recibiendo un masaje.

Shutterstock

Cuidado con los masajistas fatulos

Ante la duda, siempre acude a un sitio certificado

22 de febrero de 2016 04:20 pm

Por: GDA / El Mercurio | Chile

Pasa en todas partes del mundo: tienes dolor y buscas que te den un masaje, pero si la persona no sabe qué es lo que está haciendo, podrías terminar peor.

Pablo Vallejos  fue víctima de un masaje no profesional: "Tenía un músculo contracturado y un familiar me hizo un masaje para aliviarme. Hizo mucha presión en la zona afectada, pero solo lo empeoró. Después no pude dormir del dolor y tuve que tomar ibuprofeno para que se pasara".

Un masaje no significa hacer movimientos al azar. "Un buen profesional debe ser capaz de evaluar al paciente y no seguir una misma técnica repetitiva", explica Lorena Ávila, masoterapeuta de la Clínica MEDS.

"Es un trabajo personalizado, porque cada cuerpo es distinto. Los hábitos influyen en las articulaciones, el tono muscular y otros aspectos". Según esto, el terapeuta decide cómo proceder.

Onell Loyola, director de la Clínica Quiropráctica Anatomysalud, agrega que un mal masaje puede "aumentar una contractura", como pasó en el caso de Pablo. "En estos casos, siempre se debe evaluar previamente para determinar el origen del dolor, que suele ser una alteración de la columna cuando hay dolor en la espalda o el cuello", explica.

Según José Navarrete, médico fisiatra de la Clínica Alemana, con cualquier masaje puede quedar una molestia leve, a excepción del descontracturante, porque es más fuerte. Pero si llega a ser una sensación insoportable es porque está mal efectuado o porque la persona tiene una condición previa, por lo que hay que detener la terapia de inmediato.

Pero también hay que considerar particularidades personales: "Algunos sufren de fragilidad capilar o alteración de la coagulación, de modo que un masaje puede provocar moretones", dice. Eso sí, agrega que estas son "condiciones de salud puntuales".

"Yo fui a unas termas y me realicé un masaje que me dejó con el abdomen morado por dos semanas", cuenta Paloma Valencia. "Pero eso fue porque nadie me advirtió que podía tener esas consecuencias. Desde entonces que le tengo miedo a los masajes".

Presiona aquí para visitar nuestra portada.

Cargando...

Continuar

Publicidad

x