Anne Frank

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Documental mostrará los últimos días de Ana Frank

"Anne Frank: The Nazi Capture" revela detalles desconocidos

14 de marzo de 2015 12:00 pm

GDA

 A los 86 años, Hanna Pick aún la recuerda. La niña judía holandesa, Ana Frank -que para muchos en el mundo se convirtió en un símbolo del Holocausto debido al diario que escribió- fue su amiga íntima de la infancia. Y Hanna no podía olvidarla.

A pocos días de que se estrene en NatGeo el documental "Anne Frank: The Nazi Capture" -en el que aparecen tanto Hanna como otra amiga llamada Nanett Konig-, Hanna Pick habla desde su departamento en Jerusalén. Combina amplias sonrisas al recordar todo lo compartido con Ana Frank, con la mirada triste al pensar en lo que sufrió en sus últimos años.

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"Nos conocimos un día en el almacén, donde yo estaba con mi madre y ella con la suya", recuerda Hanna.

"A los pocos días nos encontramos al comenzar el jardín de infantes. Ana me reconoció por la espalda y corrió a abrazarme. Allí comenzó una fuerte amistad".

Las experiencias vividas fueron numerosas. Ana pasaba más tiempo en la de los Pick que en su casa; pues dado que la familia de Hanna era respetuosa de los preceptos religiosos judíos, ella no podía comer en una casa en la que no se los observara.

"Pero Ana comía en casa, salíamos a pasear juntas y era un disfrute. Además, su familia era un encanto, su padre, Otto, una persona maravillosa y todos inspiraban un gran cariño".

Hanna recorre el tiempo perdido a través de unas fotos que guarda en un viejo álbum. El rostro de Ana Frank es fácilmente distinguible. Se las ve jugando en la calle, de pequeñas. Y ya más grandes, en la secundaria, con otros amigos.

Paseaban juntas, hasta que un mal día, Hanna y otra amiga fueron a buscar a Ana y les dijeron que toda la familia había viajado a Suiza. "Ni nos despedimos y años después me enteré de la verdad, que estaban escondidos no lejos de su casa, en el altillo de una oficina, donde después alguien los delató", recuerda.

Poco después de que terminara la Segunda Guerra Mundial, Hanna se enteró de la verdad: Margot, la hermana mayor de Ana, había recibido, al igual que otros 400 jóvenes judíos de Ámsterdam, una orden de presentarse para un "campamento de trabajo". Otto, el padre, comprendió lo que se escondía detrás de esa orden y decidió que toda la familia iba a desaparecer.

"No alcanzamos ni a despedirnos. Y cuando nos reencontramos años después, todo era distinto". El reencuentro fue en febrero de 1945 en el campamento de concentración Bergen-Belsen. Ambas amigas llegaron al lugar sin saber una de la existencia de la otra. Alguien le dijo a Hanna que Ana estaba allí. No se vieron y el reencuentro fue a través de una cerca tapada, que permitía únicamente que pudieran oír sus voces.

"Reconocí claramente que era ella, de eso no tuve dudas, pero fue muy duro, no era la Ana con la que jugábamos, no era esa mi amiga de la infancia feliz", rememora Hanna con tristeza.

"Era una Ana que había perdido la esperanza, que tenía hambre, tifus y lloraba" Lloramos juntas. Un mes después, o menos, falleció".

Hanna intenta aferrarse a los recuerdos hermosos, pero éstos quedan inundados por la tragedia. "La Ana con la que me reencontré en 1945 en Bergen-Belsen, sin verla, no era la amiga sonriente cuya foto el mundo conoce por su diario".

Se detiene un momento y agrega: "Todo aquel que leyó el 'Diario de Ana Frank' dice que ella creía en lo bueno del hombre" y yo digo: eso era antes de Auschwitz".

El documental "Anne Frank: The Nazi Capture" se estrenará este domingo 15 de marzo por NatGeo.

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