Comer saludable

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¿Quieres que tu hijo coma saludable?

Conoce como podrías hacerlo posible

05 de diciembre de 2014 04:55 pm

GDA

La escena se repite en muchos hogares: los hijos pequeños no quieren comer frutas, verduras y alimentos sanos. A veces, se resisten a alimentarse del todo.

Un análisis de ocho estudios, realizado por investigadores estadounidenses, encontró una posible solución: hágalos participar de la preparación del almuerzo o la cena; de esa forma, les perderán el miedo a estos alimentos y conocerán sus propiedades y beneficios. Así les será más fácil comerlos y disfrutarlos.

Los científicos del Instituto para la Salud del Corazón, en Minesota, EE. UU., advirtieron, eso sí, de que las labores asignadas deben ir de acuerdo con la edad del menor.

'Descubrimos que es particularmente importante exponer a los niños a los alimentos saludables en varias ocasiones.

'Esto les hace sentirse cómodos con los nuevos alimentos, lo que les ayuda a crear hábitos saludables', expresó, en un comunicado de prensa, Derek Hersch, autor principal del estudio.

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Los investigadores comentaron que a los niños se les puede hablar, desde edades tempranas, de las propiedades de las frutas y vegetales, así como de los beneficios para la salud.

Otra forma de acercarlos es poniéndolos a lavar estos alimentos, para que se familiaricen con ellos, antes de probarlos.

El reporte, publicado en la revista Preventing Chronic Disease: Public Health Research, Practice and Policy , afirma que estas medidas son, particularmente, efectivas si los adultos de la familia también se muestran entusiasmados a la hora de cocinar y, posteriormente, disfrutan al comer los alimentos saludables.

El estudio

¿Cómo se llegó a estas conclusiones? El objetivo inicial era crear una herramienta para que los menores se acercaran más a los alimentos sanos.

Para ello, revisaron ocho estudios científicos sobre el tema y realizaron pruebas con diferentes tipos de programas educativos de cocina. Los niños que fueron a estas clases tenían entre cinco y doce años.

Luego de finalizar el curso, los investigadores notaron un aumento en el consumo de frutas, verduras y fibra dietética.

Además, los menores tenían un mayor deseo de probar alimentos nuevos y más confianza en su habilidad para preparar alimentos.

El documento señala que no es necesario invertir dinero en inscribir a los niños en clases de cocina, pues se consiguen los mismos resultados cuando el menor lo hace con su familia en la casa.

'Siempre y cuando se tengan los cuidados necesarios para evitar accidentes, la casa es un lugar ideal', concluyó Hersch.

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