Habemus Baby

Thinkstock

Ser madre con tatuajes

Karla Aimar habla sobre las reacciones que ha recibido por sus tatuajes

02 de noviembre de 2014 06:58 pm

Por: Karla Aimar | [email protected]

Hace poco leí el estado de una compañera que se expresaba desilusionada por la intolerancia que existe hoy día hacia las personas que tienen tatuajes. Mi amiga, que es una madre dedicada, profesional y apasionada por la educación, lleva un tatuaje en honor a su hija y en sus días libres lo muestra, porque como cualquier ser humano que vive en una Isla tropical, se viste casual y con ropa lo menos calurosa posible.

En fin, luego de leerla y coincidir con todo lo que escribió, me pregunté: “Wow! ¿Qué pensará la gente cuando nos ven a mi esposo y a mí con la nena?”. Y admito que lo hice sin estrés ni preocupación. Just wondering.

Resulta que esta que está aquí, que se viste de manera reservada, que perdió cuenta de hace cuánto fue su último jangueo, que no tiene vicios, que es tímida, respetuosa, trabajadora, familiar y prefiere pasar las noches sumergida dentro del mundo de las letras, carga consigo siete tatuajes.

MÁS SOBRE KARLA AIMAR: Cuando Carola conoció a mi bebé.

A menudo sucede que cuando comento que estoy tatuada, las personas reaccionan con asombro y me dicen: “¿Qué? ¿Tú tienes tatuajes? ¡Lo menos que pensé fue que alguien como tú tuviera tatuajes!”  Ajá. ¿Por qué? ¿Cómo se supone que sean las personas que tienen tatuajes?

No me describo tanto para que admiren “lo buena que soy”. No. I’m far from perfect. Lo hago porque según la sociedad, personas como mi amiga y yo, no debemos llevar tatuajes. Estos estereotipos, a pocas semanas de despedir el 2014, son innecesarios.

Mi esposo es un bambalán de 6 pies, pelo largo, espalda ancha y tiene tatuajes hasta en la muñeca. Pero quienes lo conocen saben que más allá de dar miedo, es un pote de amor (y sumamente guapo, por supuesto). Desde que estamos juntos (hace casi diez años) han sido innumerables las veces que ha detenido el vehículo en la carretera para ayudar en un accidente. Muchísimas veces ha ordenado un plato extra en el restaurante porque afuera hay un deambulante que tiene hambre, socorre al necesitado y si lo dejan se mete de nuevo a los Boy Scouts.

MÁS SOBRE KARLA AIMAR: Mi cuerpo de nevera.

Somos lo mejor que podemos ser para nuestra hija. No prestamos mucha atención a la opinión ajena, pero tampoco podemos permitir que un grupo de personas quiera distorsionar la definición de familia y amor que ambos hemos sembrado en nuestra princesa.

Gente, no todos los que tienen tatuajes son delincuentes, así como no todos los que escuchan reggaetón matan gente ni todos los que escuchan rock son satánicos. Seamos más tolerantes y abiertos.  Quién sabe si un día de estos se te daña el carro en medio del tapón de las seis de la tarde y el único que se detiene a darte la mano es un bambalán con los brazos tatuados.

¡Bonito domingo!

 ----

About me: Mi nombre es Karla Aimar, tengo 27 años, soy hatillana y madre primeriza. Lee mi columna Habemus Baby! todos los domingos en indicepr.com y sígueme en Twitter @Karlaimar. :)

Presiona aquí para visitar nuestra portada.

Cargando...

Continuar

Publicidad

x