Coalición Pro Corredor Ecológico del Noreste

Los voluntarios de la Coalición Pro Corredor Ecológico del Noreste salen a diario a patrullar las playas de la zona para velar por los huevos de los tinglares y educar a los ciudadanos sobre el cuidado de estos. / Suministradas

Comprometidos con el tinglar

Activos los Tortugueros del CEN

09 de abril de 2015 05:00 am

Por: Brenda A. Vázquez Colón | [email protected]

LUQUILLO- Los voluntarios y miembros de la Coalición Pro Corredor Ecológico del Noreste (CEN) están activos a diario durante la temporada de anidaje del tinglar, que recién comenzó.

Ellos supervisan las playas para asegurase de que los huevos estén protegidos y las tortuguitas puedan nacer sin contratiempos. Este es el compromiso de los Tortugueros del CEN, quienes patrullan la costa desde la 7:00 a.m. hasta el mediodía para marcar los nidos y educar a los visitantes sobre cómo deben proceder para no afectar los huevos.

Este grupo es adiestrado por los funcionarios del Programa de Manejo y Conservación de Tortugas Marinas del Noreste del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA).

“Acordonamos el área de los nidos y educamos a la gente para que no los pisen porque se pueden afectar con la presión y no se sabe cuándo los bebes van a salir. Regularmente lo hacen entre 58 y 62 días luego del desove”, explicó José “Cheo” Aponte, biólogo retirado y voluntario.

Según Aponte la gente colabora con la conservación de los huevos y los turistas que frecuentan las playas de Luquillo y Fajardo se interesa por conocer más del tinglar, pero siempre se les pide permanecer a distancia de las tortugas.

“Les decimos que no les tomen fotos con flash, ya que si las estorban es probable que se asusten y regresen al mar sin poner huevos. Igual de importante es que si notan una tortuguita debajo de la arena no la saquen. No deben tocarlas”, indicó Diana de Ju, tortuguera del CEN y vicepresidenta de la Coalición.

Esta también explicó que documentan la presencia de animales que pueden ponerlas en riesgo y el historial de los nacimientos.

“Anotamos sus entradas, salidas y eclosiones (salida de los huevos). Nos da mucha alegría verlas y liberar a algunas tortuguitas que no pueden salir por su cuenta. Observamos cambios en la costa como dunas y erosión, así como especies no deseadas en el área como iguanas, aves y perros realengos que pueden comer los huevos”, dijo.

Los desperdicios que se arrojan a la arena o el mar también pueden afectar a las tortugas, por lo que se exhorta a no tirar bolsas plásticas porque el tinglar se alimenta de las aguavivas y confunden las bolsas con esta especie marina. El plástico las asfixia y se queda pegado en las paredes de su estómago, lo que puede matarlas.

De hecho, Luquillo celebra este sábado, 11 de abril, el décimo Festival del Tinglar, la tortuga marina más grande del mundo, en la plaza pública desde las 10:00 a.m. Habrá música en vivo, artesanías, y mucho más.

Presiona aquí para visitar nuestra portada.

Cargando...

Continuar

Publicidad

x