Cuando el “hoy decido” cambia relaciones

Dra. Libna A. Sanjurjo Meléndez

Love Seat: Dra. Libna A. Sanjurjo Meléndez

22 de julio de 2017 10:00 am

[email protected]

La doctora Libna Sanjurjo explica el poder de tomar decisiones y la importancia de respetar este derecho en las relaciones de pareja

Pareja enamorada

Shutterstock

Estaba por entrar a terapia cuando recibí el mensaje de texto de un amigo invitándome a tomar un café. Logramos coordinar para reunirnos donde solíamos encontrarnos casual y espontáneamente. Allí me contó sobre su frustración y decepción consigo mismo por las decisiones que había tomado recientemente. Decisiones cuyas consecuencias estaba enfrentando ahora.

Dejé que expresara todas las emociones que ahogaban su ser en ese momento. Comprendía muy bien su dolor y frustración. Esa tarde, le recordé que, así como su dolor vino por sus decisiones, de esa misma forma su alegría llegaría por esas nuevas decisiones que podía comenzar a tomar desde ese mismo momento. Le hice entender que podía decidir a favor de sí mismo, y ese sera, precisamente, el camino que le permitiría enfrentar las decisiones que atravesaba en su presente.    

El poder decisional

El poder de decidir es un derecho con el que todos nacemos.  ¿Y por qué llamarlo poder? Bueno, poder porque con una decisión se logra construir o destruir; amar u odiar; acariciar o golpear entre muchas otras acciones. Decidir, es sin lugar a duda un arma poderosa para adquirir lo que se quiere en la vida. Sin embargo, es menester utilizarla con sabiduría y entendimiento porque de lo contrario, los resultados podrían ser muy lamentables. Ahí radica el poder de decidir.

A su vez, decidir es una manera de experimentar libertad. Una libertad que permite que nos sintamos autónomos y con la capacidad de actuar. La falta de esa libertad provoca que la persona se sienta cohibida, limitada y frustrada.

A su vez, en lo relacionado a las relaciones de pareja, violentar ese derecho al otro provocaría también que la persona se sienta presionada, cohesionada, y/o obligada a hacer algo, generando de ese modo rebeldía, coraje y resistencia por parte del otro. En otras palabras, no respetar tal derecho es no amar a la pareja.  

Las decisiones en las relaciones de pareja

¿Cómo ejercer ese poder de decidir en las relaciones de pareja? Para ejercer ese poder sabiamente es necesario hacer consciencia de la necesidad de actuar a favor de la relación y, luego, trazar un curso de acción que dé dirección y guía. Los siguientes tres pasos pueden asistir en el mismo:

  1. Definir la meta que se quiere alcanzar. En el caso de las relaciones de pareja una meta sería: proteger y fortalecer la relación.
  2. Identificar todas aquellas acciones que te acercan a conquistar la meta trazada, en otras palabras. Tales acciones se van identificando y definiendo a medida que se adquiere conocimiento sobre lo que se quiere. En el caso de las metas en las relaciones, adquirir conocimiento sobre lo que es una comunicación asertiva abonaría a la meta de fortalecer y proteger la relación ya que la comunicación beneficiaria la misma.  
  3. Una vez trazado el plan, resta actuar a favor de esa meta poniendo en práctica todas aquellas acciones identificadas anteriormente.

Ahora bien, accionar a favor de la meta requiere de dos factores esenciales: (1) un buen manejo de las emociones de tal modo que estas no sean dictadoras de la conducta, y, sobre todo, (2) determinación para actuar acorde a la intención que se tiene para con la relación.

Tal determinación se puede cultivar diariamente a través de palabras de afirmación dirigidas a la propia persona. ¿Qué palabras de afirmación pueden cultivar la determinación? Veamos algunas aseveraciones con el potencial de adiestrar al cerebro con el fin de acercar a la pareja a su meta.

“Hoy decido”

Hoy me levanté con la determinación de proteger y fortalecer nuestra relación.

Hoy decido resolver los conflictos y no huir de ellos.

Hoy decido elegir mis palabras antes de hablar al momento de resolver nuestras diferencias.

Hoy decido elegir las palabras que te hagan sonreír y las acciones que te acerquen a mí.

Hoy decido no sacar el historial de faltas que has cometido. Decido perdonarte.

Hoy decido integrarme en la administración del hogar asumiendo liderazgo de forma activa.

Hoy decido regalarnos tiempo de calidad.

Hoy decido afirmar con palabras y hechos mi amor por ti.

Hoy decido esperar cuando necesites pasar tiempo a solas.

Hoy decido tener una actitud de apertura y no de enojo.

Hoy decido comunicar mis sentimientos y necesidades.

Hoy decido no ser egoísta y pensar en tus necesidades y en lo que quieres.

Hoy decido preguntar y no asumir y pensar antes de actuar o hablar.

Hoy decido mejorar lo que tengo que mejorar de mi propia persona. 

Hoy decido tener en cuenta tus emociones y validarlas.

Hoy decido no darte por ganado/a y conquistarte día a día.

Hoy decido valorar todo el fuerzo que haces por la relación y la familia.

Hoy decido enfrentar mis miedos e inseguridades.

Hoy decido darte el afecto que necesitas.  

Hoy decido ser la mujer/hombre que quiero ser para que la relación sea la que los dos queremos tener.

El arte de decidir

Decidir permite que la voluntad pueda dirigir la acción y redirigir los impulsos y arranques emocionales que destruyen relaciones a acciones constructivas que beneficien la relación. Lograr ejercer esa autoridad sobre la propia persona se convertirá en todo un arte. Y si, un arte porque dominar la técnica del dominio propio o auto control requiere de mucha práctica, paciencia y creatividad. Lo bueno de todo es que una vez dominada la técnica, la relación y nuestra propia persona se convertirá en una obra de arte digna de contemplar, admirar y emular.

Dra. Libna Sanjurjo. La autora es psicóloga clínica con práctica privada en Hato Rey. [email protected]

Presiona aquí para visitar nuestra portada.

Cargando...

Continuar

Publicidad

x