Receta: pavo relleno para embellecer cualquier bestia

Priscila FarCo

Gastrometraje: Priscila FarCo

25 de enero de 2017 08:18 am

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Sigue las instrucciones de Priscila FarCo para un plato digno de cualquier banquete

La Bella y La Bestia

Suministrada

¡Qué festín, qué festín! 
Un banquete de postín

Tomando como punto de partida el clásico cuento infantil de madame Laprince de Beaumont, los directores Gary Trousdale y Kirk Wise crearon en 1991 para Walt Disney Productions una versión en dibujos animados que siguió muy de cerca la obra original y tuvo tal éxito que durante los años noventa aumentaron considerablemente las producciones norteamericanas de dibujos animados.

En ella se narra cómo la bella se va a vivir al castillo de la bestia para liberar a su padre, pero acaba enamorándose de él y convirtiéndole en un apuesto príncipe, todo ello contado en formato musical, a la vieja usanza de Broadway, con música y canciones de Howard Ashman y Alan Menken.

Más allá de la tradicional historia de amor, destacan los personajes objetos, la tetera-mamá, la taza-niño, el candelabro-criado, el reloj-mayordomo, las comidas y los bailes que organizan y cómo al final, cuando la bella besa a la bestia, también ellos pierden sus encantamientos y se convierten en humanos.

Aprovechando el inminente estreno de la nueva versión con actores reales de “La Bella y la Bestia”, desde Gastrometraje hemos querido proponer una receta digna del primer banquete que bella organizó a la bestia para agasajarlo en su castillo. Y qué mejor plato para conquistar por el estómago que… ¡Un exquisito pavo relleno digno de cualquier mesa real!

Ingredientes

  • 1 pavo de 2 kilos y medio (70.5 onzas)
  • 2 naranjas
  • 1 manzana
  • 1 copa de coñac
  • 60 g. (2 onzas) de mantequilla
  • 1 cebolla
  • Sal
  • 1 zanahoria
  • Aceitunas
  • 1 vaso de vino blanco
  • 2 cazos de caldo de carne
  • Cuerda fina
  • Manteca

Preparación

Para comenzar, limpiamos el pavo. Las frutas y las aceitunas se pelan y se pican. Se ponen en un bol, se sazonan con sal, se les echa el coñac y la mantequilla, que ha de estar blanda. Se mezcla bien este relleno y se va introduciendo en el pavo por la parte de la pechuga y por la inferior. Se ata y se pone en una fuente de horno. Se tapa el pavo con papel de aluminio untado con manteca, que habrá de retirarse media hora antes de que el pavo esté listo. Esto es para que el ave no se dore desde el principio, pero se haga bien por dentro. Se mete en el horno moderado, calculando que tardará cerca de dos horas.

A mitad de cocción, se ponen en la fuente unos trozos de cebolla y de zanahoria. Media hora antes de que la cocción finalice, se riega con el vino. Pasado este tiempo, ya se habrá dorado. Se retira entonces del horno y se pone en la fuente de servir, manteniéndolo al calor. El caldo se echa en la fuente del horno y se deja cocer siete minutos. Se cuela y se sirve en una salsera. Lo ideal es trinchar el pavo en la mesa, pero si no se hace así, ha de trincharse lo menos posible para presentarlo.

Por último, podemos adornar el plato del pavo con aceitunas y zanahoria deshilachada, previamente rehogada.

Bon appetit!

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