Enfrentando los miedos en la relación de pareja

Dra. Libna A. Sanjurjo Meléndez

Love Seat: Dra. Libna A. Sanjurjo Meléndez

07 de enero de 2017 01:14 pm

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“Tengo miedo a …”

Pareja triste

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Mariana y Benjamín eran muy buenos amigos. Disfrutaban de las mismas cosas y del tiempo que pasaban juntos. Así que, no era de extrañar que Mariana sostuviera sentimientos hacia Benjamín, y ciertamente también él hacia ella. Sin embargo, Benjamín no se aventuraba a ir más allá con ella a pesar de quererla y de la afinidad increíble que sentía a su lado. Entonces, ¿qué era lo que impedía que Benjamín se moviera hacia el próximo paso en la relación? La respuesta es sencilla, el miedo.

¿Qué es el miedo?

El miedo lo definiré como una emoción que anticipa un peligro emocional o físico inminente, el cual hay que evitar para lograr mantener tranquilidad y estabilidad emocional. A su vez, llega a ser tan poderoso que la exposición a lo que se teme, e inclusive, la sola anticipación de lo temido puede generar una respuesta fisiológica que podría incluir: taquicardia, temblores, inquietud, y/o sudoración, entre otras respuestas físicas del sistema nervioso.    A su vez, el miedo va construyendo una barrera abstracta compuesta de varios elementos que incluyen: inseguridades; experiencias traumáticas del pasado; desconfianza; pobre autoconfianza; baja auto-estima; y/o el temor a perder, al rechazo, al fracaso, a ser engañado, o a verse vulnerable ante el otro. De no trabajar cada uno de estos aspectos, la barrera termina fortaleciéndose y obstaculizando el avance o progreso del individuo.     

El miedo en la relación de pareja

A lo largo de mi experiencia laboral con parejas y también con individuos, he escuchado muchos tipos distintos de miedos tanto en hombres como en las mujeres. Ambos podrían experimentar miedos similares, mas he llegado a identificar cierta tendencia particular en cada sexo.

Por un lado, los hombres tienden a tener miedo a perder su privacidad, su tiempo y espacio, y/o libertad; a equivocarse en su elección de pareja; a verse débiles y/o vulnerables; a mostrar sus faltas; a no poder contribuir económicamente al hogar; a provocar dolor o tristeza; a decepcionar; a perder a su familia; a no ser felices; a entregar su corazón arriesgándose a sufrir en caso de una ruptura por no tener la certeza de poder recuperarse de la misma; a la soledad, entre otras posibles razones.

Por otro lado, las mujeres tienden a tener miedo a perder el tiempo; a quedarse solas; a la inestabilidad económica; a la incertidumbre; a la falta de seguridad; a no ser suficientes para el hombre; a ser engañadas o traicionadas, entre otros posibles daños emocionales.  

¿Cómo se ven reflejados los miedos en la relación de pareja?  

Los miedos pueden llegar a verse reflejados en la relación de pareja durante: los conflictos con la pareja; en los procesos de toma de decisión relacionados con la relación; en las interpretaciones que le damos a las conductas del otro; durante los procesos de cambio en la vida, entre otras situaciones.

Ahora bien, uno de los peligros particulares de esta emoción es que basemos nuestras decisiones y acciones en el miedo. Cuando actuamos por miedo, o no actuamos a causa del miedo, es posible que: el otro llegue a sentirse no amado y/o desanimado en la relación; malinterprete las conductas y/o acciones del otro, lo cual llega a generar emociones desagradables; se aísle del otro como manera de protegerse, entre otras conductas y/o respuestas.

A nivel general y en términos de la relación, otro de los peligros o daños que causa el miedo es el estancamiento en la relación obstaculizando de esa forma el progreso.

¿Cómo manejar los miedos?  

El manejo de las emociones es responsabilidad de ambos. Como ser humanos necesitamos desarrollar la habilidad de mirar las emociones desde una perspectiva saludable. No hay que temerles ni tampoco hacer todo lo que dicten hacer cuando se está bajo la influencia de alguna de ellas. Más bien, es importante escucharlas con el fin de adquirir información sobre lo que está ocurriendo internamente. De manera general, el acercamiento inicial que podemos tener hacia ellas, incluyendo al miedo, sería:

  • Refrenar la respuesta conductual inmediata que detonan.
  • Lograr identificarlas, expresarlas y aceptarlas.
  • Entender el mensaje que nos quieren trasmitir acerca de nuestros procesos internos. Preguntas dirigidas a entender la experiencia emocional serían: ¿qué sentí?, ¿cuándo lo sentí?, ¿dónde lo sentí?, y ¿qué lo provocó?  
  • De ser necesario, comunicarlas con respeto al otro.  

Por otro lado, existen varias tareas que permiten tener un manejo del miedo más específico. Entre estas se encuentran:   

  • Identificar y expresar cuales son los miedos específicos que se experimentan.  
  • Definir concretamente las metas que se desean alcanzar a nivel personal con el fin de tener un norte bien definido y actuar conforme a la meta trazada. De este modo, se previene el terminar haciendo lo que el miedo dicta en vez de lo que realmente se desea. Preguntas como las siguientes pueden asistir en el proceso de definición: ¿qué se quiere?; ¿qué me conviene?; y ¿y qué puedo hacer?
  • Reconocer, enfocarse y utilizar las fortalezas personales.  
  • Aprender estrategias de manejo para lidiar con las respuestas fisiológicas que se experimentan ante el miedo junto con estrategias de comunicación y resolución de conflictos para adquirir mayor autoconfianza y autocontrol.  
  • Decidir comprometernos a actuar a base de lo que se ha trazado para la vida y no a base de los miedos.

La vida es una

Las relaciones de pareja podrían llegar a ser tan retantes como cualquier trabajo o mudanza de país entre otros retos de la vida. Por consiguiente, no es de extrañar que se generen miedos que obstaculizan la adquisición de esa conexión tan necesaria y significativa para cualquier ser humano.

El no lograr adquirir y fortalecer ese lazo afectivo a causa de lo que se teme, abona a vivir una vida cohibida y limitada. La vida es una, y por lo tanto se necesita valentía para poder ir tras lo que se quiere y nos conviene tanto a nivel emocional, físico, mental y espiritual. Decidir aceptar el miedo y comprometerse a ir tras lo que realmente es importante es una manera de vivir esa única vida que tenemos.  

Dra. Libna Sanjurjo. La autora es psicóloga clínica con práctica privada en Hato Rey. [email protected]

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