Don't hate the player, hate the game

Jacqueline Jiang

Enamora(miento): Jacqueline Jiang

04 de septiembre de 2016 12:04 pm

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“He sentido la necesidad de jugar para poder lograr tener lo que quiero. Admito que he esperado horas para contestarle al hombre que me gusta”

The Game - para blog Enamora(miento)

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Todo siempre empieza bien...conoces a un chico o una chica, se hablan por varios minutos, horas, días y entonces se ponen de acuerdo para salir. El "date" va de maravilla, se encuentran hablando de sus mascotas, hermanos, trabajo y de cosas que en ese momento parecen innumerables. Si sigue bien, puede ser que se den un beso y se despiden sin querer decir adiós. Llegas a la casa pensando en la buena conversación, su sonrisa y de cuan fácilmente te sacaba la tuya, y de momento, estas transportada en el terrible pero necesario juego que todos en un punto tenemos que jugar. "¿Le texteo? ¿Sí? ¿No? Ay, pero es muy temprano todavía. ¿Debo esperar hasta mañana? ¿Espero a que me escriban primero?".

"The Game" se ha convertido en nuestra manera de trabajar con relaciones, "hook-ups" y todo lo demás en el mundo del amor y sexo. Es una manera de identificar si hay interes o no lo hay y por otro lado lo vemos como una manera de identificar quién tiene el poder; tal vez la tecnología nos ha llevado a ser una generación menos enfocada en fluir y más atentos a lo inmediato. En mi interacción diaria con mis amistades, compañeros y conocidos, siempre veo el apego al teléfono, al iPad, a la computadora o a algo tecnológico. Bajamos aplicaciones para manejar las cuentas financieras, los emails, los proyectos y hasta el amor. Vivimos acostumbrados a lo inmediato y a lo accesible. Esta dependencia claramente nos lleva a utilizar "The Game" como una manera de ser exitoso con el romance, por que estamos concentrados en lo que queremos ahora y no en lo que podemos tener después.

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No me gusta jugar el juego, nunca me ha gustado. Me enoja tener restricciones en cuanto a cuándo debo contestarle al muchacho que me gusta o limitar cuántas veces nos escribamos o nos veamos. El juego te convierte en un player y comienzas a actuar fríamente, queriendo ocultar la vulnerabilidad y la ternura. Se convierte en ser una guerrera, una amazónica insaciable buscando cómo no caer en la trampa del juego. Pero a la misma vez, he sentido la necesidad de jugar para poder lograr tener lo que quiero. Admito que he esperado horas para contestarle al hombre que me gusta, he ignorado "likes" y conversaciones para mantenerlo interesado... tristemente, me ha funcionado.

En un pasado reciente, conocí un chico inteligente, gracioso y encantador. Tuvimos un "date" donde me llevó a un restaurante en la Calle Loiza a comer pizza y tomarnos unas cervezas. Hablamos de todas las cosas que se hablan en un "first date," pero aunque tuvimos buena química, no quise darle un beso en la despedida. Cuando llegué a mi apartamento nuevamente, no pensé en escribirle; solamente me senté en la sala con mi libro y empece a leer. Esa noche, vi que tenía un mensaje de el que decia "la pasé super bien contigo, tienes algo que me encanta, espero verte de nuevo". Con una sonrisa en mi cara le contesté algo lindo de vuelta y me acosté a dormir. Por las próximas dos semanas, recibiría mensaje tras mensaje sobre cuando nos íbamos a ver, que yo era especial y que no dejaba de pensar en mi. Después de esos dos semanas, fui culpable del terrible término: "ghosting".

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"Ghosting" se explica solo: hablas con una persona, hay interés, pero de momento la persona desaparece, creando frustración, inseguridad y tristeza que plenamente sokea. Muchas personas dirían que el error de este chico fue en ser insistente, en no esperar una respuesta, en no tomar mi silencio como contestación. Sabiendo eso, mi pregunta se convierte en la siguiente: ¿si hubiéramos tenido más química, me hubiesen molestado sus mensajes?

Estamos en un limbo como jugadores del "game" hasta que llega esa persona que nos hace ser sinceros y reales; cuando llega esa persona a nuestras vidas, el juego desaparece. Podemos llevar años buscando como deshacernos del juego, ganando buena experiencia tras mala experiencia. Cuando pienso en todo el tiempo que se gasta jugando y buscando esa persona, objeto o momento deseado, llego al pensamiento: ¿por qué seguir jugando? Si ser "straight-forward" no funciona con una persona, ¿por qué no buscar a la próxima? ¿Por qué esperar dos horas en contestarle el mensaje? Como dice el gran escritor, Roberto Bolaño, “El amor nunca trae nada bueno. El amor siempre trae algo mejor".

 

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