De la comida, la agricultura y el poder del colectivo

Crystal Díaz

Deleites de la vida: Crystal Díaz

04 de junio de 2016 10:30 am

[email protected]

Hoy más que nunca necesitamos del poder del colectivo, de las colaboraciones, de que gente que piense distinto se hable...

Agricultura

Shutterstock

Por estos días regreso a escribir luego de un larguísimo receso, cuya razón no viene al caso, pero que parte del cuento es que de una cocina de 340 pies cuadrados termino con una de 20 pies cuadrados y estoy muy feliz.

Durante todo este proceso, he aprendido a valorar todavía más a las personas con las que cuento y las experiencias que sumo en mi vida que a cuántas cosas puedo tener o no. La cuestión es que mi cocinita está bien cool y súper preparada; en ella realizaré par de inventos que luego compartiré con ustedes porque oye, si se hacen cosas nice con dos pies de counter y un hornito minúsculo, entonces las excusas son menos para dos o tres por ahí.

Esta vez, en lo que empiezo a jugar con mi nuevo espacio y me acostumbro, quiero compartir mi reflexión sobre el poder del colectivo cuando de comida se trata. Y para hablar de comida, lo primero que deberíamos preguntarnos es ¿de dónde sale lo que comemos?

El sábado anterior pasé un ratito por Agrohack, un evento que celebró los diversos movimientos que se están cocinando en nuestro país con respecto a la agricultura. Me encantó ver un público diverso, muchos adultos jóvenes, agricultores experimentados y filosofías distintas bajo un mismo techo. De todos los paneles, diría que la constante fue OPORTUNIDADES, que si oportunidad de transportación para distribución de productos de fincas ecológicas, oportunidad para vender zanahorias y cebollas a los chefs del patio -que btw están dispuestos a conversar para que la oferta sea más diversa y no todos los agricultores vengan a ofrecerles lo mismo-, que si oportunidad para recogido y procesamiento de materiales compostables… O sea, la verdad es que si te interesa el tema de la agricultura, la alimentación, y quieres desarrollar un negocio relacionado a ello, no hay más que comenzar a hablar con alguien que esté metido en ese mundo y las ideas florecen.

¿Y que tiene que ver el colectivo con la comida? Para empezar, la comida, particularmente sus ingredientes, pasan por muchísimas manos antes de llegar a donde ti. Desde los dedos que colocan la semilla en el suelo, las manos que los riegan con agua y con amor, las manos que los cosechan, que los empacan para entregarlos, la persona que los compra y los revende, si eres tú quien los compra en el mercado y los cocinas ahí llegó a tus manos, y si es un chef, entonces otras manos crearán algo rico para ti.

Aunque comer solo de vez en cuando está cool, la comida invita a compartir, es un momento muy íntimo e instintivo que nos permite abrirnos a mejores conversaciones con otros en una mesa.

Y hablando de gente que se debe sentar en una mesa, el statement más importante de Agrohack lo dijo su productor, Carlos Cobián, luego de que una de las oradoras criticara la participación de uno de los auspiciadores del evento: “Lo chulo de esto es que yo no tenga que estar de acuerdo contigo ni tú estar de acuerdo conmigo, pero que aun así nos podamos sentar en una misma mesa y crear soluciones por un mejor país”.

Muchas personas ni se enteran o no les interesa lo que está pasando en Puerto Rico hoy. Pero hoy más que nunca necesitamos del poder del colectivo, de las colaboraciones, de que gente que piense distinto se hable, comparta, discuta con respeto y que de ahí salga un plan de acción con personas comprometidas que muevan esto pa’ lante.

Nuestra Isla nos necesita más enfocados que nunca. Necesitamos que mucha gente siembre, pero que esa gente se hable para que no siembre lo mismo. Precisamos de que mucha gente abra su propio negocio, pero que se hablen y sean originales para que no haya 10 de los mismos. Nos urge que cada uno de nosotros sea más amable, más respetuoso, más empático, más abierto a escuchar; que esté dispuesto a aprender y a innovar porque entre todos aportamos a algo más grande. Los tiempos de pensar solo en el yo quedaron atrás porque lo que hacemos afecta a todos. Lo que hemos hecho hasta ahora como país no ha funcionado del todo bien. Hoy necesitamos que miles de ojos vean mejor que solo un par y muchas manos construyan un mejor lugar para vivir que solo unas cuantas. No hay excusas.

Let’s do this!

Presiona aquí para visitar nuestra portada.

Cargando...

Continuar

Publicidad

x